jueves, 3 de abril de 2014

REFLEXIÓN TRASTORNOS.

En las dos últimas clases de este curso hemos hecho un trabajo de investigación de muchas de los trastornos que nos podemos encontrar tanto dentro del aula o centro educativo como en la vida diaria. Además hemos diseñado "un plan de mejora" o propuestas de mejora para como poder ayudar a estas personas de manera eficaz, para que se sientan como lo que en realidad son, uno más de la sociedad, y así evitar que la mayor parte de la sociedad ya sea dentro del aula o colegio, o en la vida real, los deje de lado y les hagan sentir que no pueden con ciertos retos, cuando en verdad sí que pueden, pero somos nosotros los que se lo impedimos.
En estas clases se han hablado de muchos trastornos, como por ejemplo espina bífida, sordoceguera, autismo, dislexia, síndrome Down… Sin embargo voy a reflexionar sobre una en concreto, que es la de alumnos con altas capacidades.
Mi reflexión va destinada a este trastorno, no porque sea más o menos importante que los demás, sino porque hasta el día de la exposición, nunca había imaginado que los alumnos con altas capacidades, podían entrar dentro de este grupo de trastornos, por decirlo de alguna forma. Mi mente, o mi experiencia por lo que vivido, siempre había pensado que eran alumnos sin ningún problema, es más, quizás éramos nosotros los que podían tener el trastorno por no llegar a ese nivel que ellos.
Y en parte el problema si que lo tenemos nosotros como sociedad , puesto que a estos alumnos o personas, se les trata como a personas raras, que deben aspirar a mucho más que el resto. Después de la exposición he llegado a la conclusión, que lo que hay que hacer no es saturarles con trabajos, estudios…sino adecuar su trabajo a que logren lo máximo que puedan dar, pero siempre incluyéndole dentro del grupo-aula, nunca hacer cosas como por ejemplo subirle cursos en edades muy tempranas, mandarles mucho más trabajo que a los demás alumnos de la clase… Lo que hay que hacer es adecuar el trabajo que los demás alumnos hacen en clase, a sus expectativas, pero nunca fuera de la clase, ya que le estamos alejando de relacionarse con los demás compañeros, haciéndoles un flaco favor, ya que si los alejamos de ellos, estaremos motivando a que les cueste relacionarse tanto a ellos con los demás, como los demás con ellos, ya que no van a tener suficiente confianza para tener relación. Otra idea  buena es que avance en casa temas ajenos al colegio, temas que a él le gusten y le ayude tanto a evolucionar sus capacidades, como a disfrutar, puesto que si le forzamos más de lo que puede dar, es cuando viene el abandono y la frustración.
Por tanto después de esta exposición, lo que he sacado en claro, es que independientemente de su capacidad, hay que tratarlos como un alumno más de la clase, y que sea posteriormente en la enseñanza personalizada, que tenemos que dar a todos y cada uno de nuestros alumnos, independientemente de si tienen mayor o menos capacidad, cuando le ayudemos  a mejorar y a evolucionar, ahí es cuando hay que adaptarle los contenidos y objetivos, para que alcance el máximo de su potencial.

En conclusión, es cierto que hay personas que presentan ciertos trastornos, ya sea en menor o mayor grado, pero somos el resto, los que hacemos que esos trastornos en muchos aspectos se conviertan en negativas o en mucho más negativas de lo que en realidad son.

No hay comentarios:

Publicar un comentario